Cuando me gane el premio mayor…

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Estamos en una época diferente, inhabitual, sorprendente, inesperada. Llegó un virus procedente de China (¿de un murciélago chino?) que nos tiene confinados en casa. Sabemos bien que debemos cuidarnos, salir para lo estrictamente necesario, y con todos los protocolos. 

Repito: salir para lo estrictamente necesario. Eso hice ayer. Tuve una cita médica y de regreso a casa aproveché que era el día en que podía comprar en el supermercado y fui por algunos abarrotes. Ya de entrada me sorprendió ver una cola; toda la gente con tapabocas, sí, pero descuidando el distanciamiento físico. Cola. ¿Para pagar pan, naranjas y leche? No. Para comprar el Baloto.

¿Cómo es posible que una ilusión de probabilidades tan ínfimas genere tanta expectativa y esperanza en el corazón de la gente? Las personas se deseaban suerte, se persignaban, imploraban a deidades y tenían —al parecer— verdadera  esperanza… «Aaaay, si yo me ganara el Baloto…». 

Es increíble ver a tanta gente comprando billetes… «Invirtiendo» unos pocos miles de pesos y echándolos en un saco roto; depositando sus esperanzas en sueños vacíos y apostando a desilusionarse cuando no gane el premio.

El bienestar económico proviene de aprender a administrar los ingresos, de trazarse objetivos en la vida, luchar por ellos y alcanzarlos. En eso puedes depositar tus esperanzas. No esperes a que te caigan las cosas del cielo… El baile de la lluvia raras veces funciona, y las pocas veces que lo hace no cae lluvia sino granizo.

Lamentablemente la mayoría de las personas tenemos paradigmas muy arraigados en cuanto al dinero; estamos acostumbrados a rezar por obtener dinero gratuito: recibir una herencia… o ganarnos la lotería, ganarnos el premio mayor. Tenemos que luchar para salir de ese erróneo pensamiento colectivo. 

Si te esfuerzas y sacrificas, siguiendo un plan financiero adecuado podrás salir de deudas, podrás viajar… Y, ¿no era eso lo que ibas a hacer si te ganabas ese Baloto? 

Y antes de que empieces a decir que es difícil y que no puedes…  ¿dónde crees que las posibilidades son mejores? ¿Prendiendo velitas para que pegues el premio o tomando las riendas de tu vida y asumiendo la verdad de que todo depende de ti?

Cuidemos la salud física, pero también la salud financiera. Aprendamos a manejar correctamente nuestros ingresos, grandes o pequeños. Hagamos un presupuesto y atengámonos a él. Ah… no olvidemos usar el tapabocas y lavar adecuadamente nuestras manos. Y no hagamos colas para comprar la lotería.

Cuando me gane el premio mayor…
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