Ahorros

La pregunta que titula este artículo es la que con mayor frecuencia recibimos los asesores de inversión:

-¿En qué debo invertir mis ahorros?

Y, desafortunadamente, el único consejo honesto que podemos dar es frustrante para quien espera una respuesta más concreta:

-¡Depende!

-¿De qué depende? – se nos pregunta, con toda lógica.

-De la situación particular de cada quien. De su perfil como inversionista. No existe una inversión  estándar para todo el mundo. Cada persona deberá ensamblar su portafolio de acuerdo con sus propias características.  Para ello es imperativo aprender y asimilar una regla fundamental, y tenerla presente siempre que se piense en hacer cualquier tipo de transacción financiera:

“Riesgo y rendimiento son directamente proporcionales: las inversiones que prometen altos beneficios son siempre las de mayor riesgo”.

Por lo tanto, el primer factor que debe tomarse en cuenta es el riesgo. Si éste es manejable, entonces se analiza el rendimiento; si el riego parece ser demasiado alto, entonces no vale la pena ni mirar el retorno potencial.

Pero el riesgo no es igual para todas las personas; éste es individual y está basado en dos factores fundamentales que determinan su perfil como inversionista.

 

¿Cuáles son esos factores?

-Su horizonte de inversión: Es decir su edad. Mientras que un joven de 20 años puede asumir riesgos altos en la búsqueda de colocaciones con rendimientos ídem, debido a que tiene suficiente tiempo para recuperarse si las cosas no salen bien, un joven de sesenta  o setenta ya no cuenta con esa ventaja. Lo recomendable, por lo tanto, para cualquier persona que inicie un fondo temprano en la vida, es adaptarse a su horizonte e ir haciendo una transición de un portafolio agresivo (“alto-riesgo/alto-rendimiento”) hacia otros cada vez más moderados (riesgo y rendimiento promedios) para llegar a la última etapa de su vida con un portafolio conservador (“bajo-riesgo/bajo-rendimiento”) que le asegure la preservación de su capital. Este concepto ha quedado muy bien expresado en la reciente reforma de los fondos de pensiones y cesantías, para el manejo de los portafolios de los afiliados.

 

¿Significa lo anterior que un joven de 20 ó 30 años siempre debe elegir portafolios  de “alto- riesgo/alto-rendimiento” mientras que uno de 60 ó 70 debe hacer lo contrario?

¡No necesariamente! La edad no reemplaza a la educación financiera. Sin el conocimiento financiero adecuado las inversiones de “alto-riesgo/alto-rendimiento” no son recomendables para nadie… ¡a ninguna edad! Por el contrario, un joven sesentón o setentón bien educado financieramente puede darse el lujo de acceder y beneficiarse de las mismas.

 

-El nivel de tolerancia al riesgo: Es el segundo factor que debe tomarse en cuenta a la hora de buscar una colocación para los ahorros. Éste se mide por el grado de estrés que es capaz de soportar una persona cuando las inversiones no van en la dirección esperada. Probablemente todos  hemos leído sobre la ola de suicidios que se suscita cuando se producen grandes crisis financieras… ¡Hasta ese punto puede llegar el estrés, la angustia, la agonía que genera un revés financiero, cuando no se está preparado para soportarlos! Sin embargo, en la mayoría de los casos, los reveses financieros no son sino crisis temporales, en las cuales, mientras los no educados financieramente sufren, los que sí lo están hacen su agosto, aprovechando las caídas de los mercados para maximizar sus ganancias… ¡Así de importante es la educación financiera! Ésta es la que nos provee de los conocimientos suficientes para diferenciar las crisis verdaderas de las temporales y la estabilidad emocional para actuar con serenidad y sacar el mejor provecho de las dos.

Ninguna persona que no cuente con educación financiera adecuada debería incursionar en inversiones de renta variable (acciones, fondos mutuales, carteras colectivas, opciones, etc.), por cuanto la carencia de ésta maximiza el riesgo y usualmente terminará perdiendo dinero.

Rigoberto Puentes C.
Especialista Certificado en Planificación Financiera Personal

 

 

Para más información, tips y consejos sobre Planificación Financiera Personal, te invitamos a conocer nuestros libros. Click aquí:


EL CHIP DE LA PROSPERIDAD

 

 

 

¿En qué debo invertir mis ahorros?

Deja una respuesta