¡El Chip de la Prosperidad!

¡EL CHIP DE LA PROSPERIDAD!


chip

—¿Cuál es el mejor regalo que un padre puede dar a sus hijos? 

Sembrar en el cerebro del niño “El CHIP DE LA PROSPERIDAD”. 

—¿Y qué es el chip de la prosperidad? 

El chip de la prosperidad está conformado por los paradigmas que llevan en su cerebro las personas que logran el éxito financiero en la vida. Aquellas que usualmente toman las decisiones pertinentes que les permiten alcanzar la prosperidad y la tranquilidad económica, que a su vez los conduce a disfrutar de paz emocional y, finalmente, a bienestar total. En otras palabras, a ser felices.

—¿Y qué son los paradigmas financieros? 

Los paradigmas financieros son los valores, las creencias, las verdades que tenemos incrustadas en nuestro cerebro y que son la base de nuestras decisiones y subsecuentes acciones relacionadas con el dinero. Los paradigmas financieros que adquiere el niño en el hogar le acompañarán durante toda la vida, y serán determinantes para su felicidad. Son los padres los responsables de los paradigmas iniciales, y es a ellos a quienes corresponde asegurarse de insertar los adecuados en el cerebro de sus hijos. De los padres dependerá, en gran medida, el futuro económico de sus hijos, a través de los paradigmas financieros que les inculquen.


 

 

En este libro el lector encontrará un inventario de los paradigmas financieros más importantes que llevan en su cerebro las personas que tienen éxito económico.

hombre pensandoEntre otros:

  • El paradigma de la recompensa futura, mediante el cual el niño adquiere el hábito del ahorro, esencial para crear riqueza.
  • El paradigma de la independencia financiera temprana, que lo estimula a lograr su independencia económica a una edad temprana.
  • El paradigma de la liquidez permanente, necesario para mantenerse siempre solvente.
  • El secreto para convertir dinero en felicidad.
  • Y muchos más…

Inculcar los paradigmas financieros apropiados en el cerebro de los hijos, desde pequeños, equivale insertarles el “CHIP DE LA PROSPERIDAD”. Ellos crecerán con la mente abierta a la riqueza, con el pleno convencimiento de que van a tenerla.

Con ese convencimiento creció uno de los hombres más ricos del mundo:

“Siempre supe que iba a ser rico. No creo que jamás haya tenido una duda a ese respecto, ni por un minuto”. Warren Buffet