Vamos a reiniciar el blog con una carta que envié a El Tiempo,  con comentarios sobre el editorial “La destorcida del petróleo” que publicaron el día de hoy (domingo, 30/11/14):

Señores
EDITORIAL EL TIEMPO
Bogotá

El editorial del domingo (30/11/14) comienza con una afirmación que considero imprecisa al asegurar que “Nadie, ni siquiera los analistas más extremos, había previsto una descolgada en los precios del petróleo como la que se agudizó la semana pasada…”.

En mi libro “Prepárese… ¡que viene el lobo!”, publicado en abril de 2012 ya se alertaba a los países petroleros de la región sobre las perspectivas futuras del petróleo y se les invitaba a prepararse para las mismas.

En la página 56 puede leerse lo siguiente:

“EE. UU. se convertirá en exportador de petróleo”

“Un dato importante, que probablemente la mayoría de los lectores no conoce, es que los Estados Unidos cuentan con las mayores reservas mundiales de gas y petróleo de esquisto (contenido en rocas de esquisto) y la tecnología para extraerlo. Durante los próximos años, los EE. UU., paulatinamente, pasarán a ser autosuficientes en petróleo y se prevé que para la década de 2020 este país se convierta en uno de los mayores exportadores del mismo. Como puede verse, las perspectivas no son muy halagüeñas para los países con alta dependencia del petróleo. Espero que los amigos de México, Venezuela, Colombia y Ecuador, principalmente, ya estén tomando previsiones al respecto.”

La anterior información era de dominio público. Yo la tomé de algunos artículos publicados por expertos financieros de los Estados Unidos, para quienes era claro —no una suposición, sino un hecho— que los precios tendrían que derrumbarse ante la inminente participación de los Estados Unidos en el mercado petrolero global.

Es de suponerse que una información de esta naturaleza, debería haber sido conocida por los expertos, tanto del gobierno como de la industria. No hay justificación, pues, para que no se hayan tomado las medidas respectivas para tratar de amortiguar la caída de los precios.

 

Los precios del petróleo

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