SALUD FINANCIERA PERSONAL

Para muchas personas el virus que llegó de China fue beneficioso en materia económica. No es sino pensar en el crecimiento de empresas como Amazon, cuyos volúmenes de ventas se han visto incrementados en porcentajes inmensos, los mayores desde su creación en 1994. Y si no nos vamos tan lejos, pequeños comerciantes y trabajadores se han visto favorecidos: aquellos que hacen domicilios; los profesionales que han sido contratados por compañías en otras ciudades o países, pues el teletrabajo facilita esta modalidad; los empleados que han podido laborar desde sus casas, ahorrando transporte, tiempo y ¡hasta ropa! Eso sin hablar del beneficio de la cercanía familiar, de comer en casa y de hacer felices a las mascotas.

Para otros el confinamiento no ha mostrado cambios positivos ni negativos. Quienes ya trabajaban en casa y que han seguido ofreciendo sus productos o servicios. Los empresarios que han podido continuar al mismo ritmo sus movimientos laborales. Quienes viven de la pensión o de entradas como montos de arriendo de propiedades que no se han desocupado. 

Pero para un gran sector de la población esta época ha sido… ¡una pandemia económica! Son quienes han visto negativamente afectada su salud financiera.  Negocios que han tenido que cerrar. Desempleos. Locales, apartamentos y casas cuyos arrendatarios se han visto imposibilitados de continuar pagando las mensualidades. Y no se diga de quienes se han visto afectados por la enfermedad. Caos. ¡Una real pandemia!

Es necesario ajustar los presupuestos de acuerdo con las circunstancias. Hay que buscar nuevas formas de ahorro y de reducción de gastos. Comparar precios de los productos que se necesiten. Comprar alimentos frescos de temporada. Olvidar los suntuarios. Caminar o bicicleta para movilizarse (lo cual también beneficia la salud).

Es necesario, más que nunca, tener un presupuesto y atenerse a él. Hay servicios gratuitos digitalizados que ayudan a hacerlo.

De la pandemia del virus saldremos. Las esperanzas están puestas en las vacunas y en los adelantos médicos. También saldremos de la pandemia del  virus financiero. Vendrán mejores tiempos, no hay que bajar la guardia ni dejar decaer el ánimo. Pueden buscarse nuevas entradas, como ofrecer servicios a domicilio, con todos los protocolos de asepsia (peluquería, manicura, limpieza, reparación de computadoras y electrodomésticos, preparación de comidas, etc.).

Por ahora, lo primero es cuidar la salud. Lo demás vendrá por añadidura.

Salud financiera personal